
¿Cómo se forma una montaña? (primera parte)
- publicado por Javier Castillo
- Categorías Blog, Ciencia, Geología, Historia
- Fecha 5 de septiembre de 2022
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- Etiquetas cultura científica, geólogos, histórico
LOS PIONEROS DE LA GEOLOGÍA
Esta es una pregunta que muchas personas se hicieron a lo largo de la Historia. No es fácil de responder, a priori, debido al desconocimiento existente de las ciencias geológicas hasta bien entrado en s.XVII, momento en el cual se considera el surgimiento de estas ciencias de la mano del científico danés Niels Stensen, más conocido por el nombre de Nicolás Steno. A pesar de que los procesos de deposición de rocas por el agua y la gravedad se conocían desde hace siglos, fue Steno el primero en elaborar unas leyes que explicaban dichos procesos de una manera más ajustada al método científico. Dentro de las conclusiones a las que Steno llegó, una de ellas indicaba que los estratos rocosos comienzan siendo capas horizontales que posteriormente serían deformadas por enormes fuerzas que actúan sobre ellas. Esta conclusión sería de gran importancia en el futuro para poder entender la dinámica de formación de orógenos, o cadenas montañosas.
Pero dentro de esta importante conclusión se escondía una pregunta aún más intrigante: ¿Qué tipo de fuerza sería capaz de realizar tan inmensa labor?, pues en los registros históricos no se tenía constancia de eventos catastróficos que hubieran levantado montañas, lo cual nos lleva a la siguiente pregunta: ¿Durante cuánto tiempo actuarían esas fuerzas sobre los estratos para poder elevar las montañas?
Esta última pregunta sería abordada por la mirada inquisitiva de James Hutton, figura eminente de la Ilustración escocesa, el cual desarrolló la teoría sobre la edad de la Tierra, demostrando que la Tierra era mucho más antigua de lo que había establecido el arzobispo James Ussher quien, basándose en textos bíblicos, afirmó que la Tierra había sido creada en la noche anterior al 23 de octubre del año 4004 a.C. Gracias a Hutton y a sus estudios geológicos, así como aportaciones posteriores, hoy en día sabemos que nuestro planeta cumple los 4600 millones de años.
Este conocimiento sería importante para entender que las fuerzas creadoras de montañas necesitan tiempo, mucho tiempo, para poder levantarlas. De esta manera nos trasladamos al s.XIX, momento en el que aparecerían diversas teorías que tratarían de explicar estos movimientos.
LAS TEORÍAS OROGÉNICAS
Se trata de teorías que tratan de explicar de qué manera se deforma la corteza terrestre para explicar el origen de las montañas, pero claro, algo así no es tan fácil de explicar si recordamos que no es hasta los años 60 del siglo XX que empezamos a tener alguna idea de lo que tenemos bajo nuestros pies, es decir, de lo que hay debajo de la corteza hasta el núcleo mismo del planeta.
Esta eventualidad conllevaría que muchas de estas teorías fueran puramente especulativas, ya que se desconocían los mecanismos del manto y la composición de las diversas capas concéntricas de la geosfera terrestre.
Durante los siglos XIX y XX, estas teorías se agruparon en dos:
- Teorías verticalistas o fijistas
- Teorías movilistas
Teorías fijistas o verticalistas
Teoría del geosinclinal
Propuesta por James Hall, geólogo estadounidense, en el s.XIX fue una de las teorías que mayor aceptación tuo durante años, aunque después pasó de la fama al descrédito actualmente se ha vuelto a aceptar en geología debido a su aplicación en algunas zonas de forma delimitada.
La idea principal que establece esta teoría es que antes de la formación de una orogenia o cadena montañosa, previamente se necesita de la existencia de una zona donde exista una profunda y alargada cuenca de sedimentación en la que se acumulara una gran cantidad de sedimentos. Claro, si en esa cuenca se acumula un gran espesor de sedimentos aumentará el peso de la zona y por lo tanto comenzará a hundirse, en un proceso denominado subsidencia. Esta subsidencia. Esta zona es la que se denomina geosinclinal.
Del gran espesor de sedimentos, los más profundos empezarían a ser sometidos a presiones enormes, debido al peso de todos los sedimentos situados encima de ellos, también llamados sedimentos suprayacentes. Además al acercarse más al manto también empezarían a sufrir altas temperaturas. Conclusión, los sedimentos empezarían a transformarse en rocas sedimentarias, metamórficas y magmáticas si llegasen a fundirse por completo.
En este contexto Hall llegó a la conclusión de que el levantamiento del orógeno debía deberse al plegamiento y la actividad volcánica generada, lo cual generaría una deformación del geosinclinal. Sin embargo, hay un pequeño detalle en toda esta historia que se le escapa:
Sin embargo el geólogo James D.Dana, fue el primero en advertir que la subsidencia de un terreno generalmente ocurre antes que la sedimentación, pues primero se genera una cuenca y luego esta se va llenando, parece lógico ¿cierto? Según él, el verdadero origen del plegamiento resultaba de fuerzas tangenciales a la superficie terrestre, las cuales pensaba que se originaban por la contracción de la Tierra debido al enfriamiento, igual que le ocurre a la piel de una manzana cuando deja de estar tersa.
Hipótesis de las undaciones
Undación significa genésis continental, sin embargo esta vez la formación de la montaña tiene un origen distinto. Esta hipótesis fue propuesta por Eric Haarmann, geólogo alemán y definida por Reinot W.van Bemmelen, geólogo holandés explica lo siguiente: se produce un abombamiento de la corteza producida por un astenolito (masa compuesta por granito, de menor densidad que las rocas del manto), como este tiene menor densidad asciende, deformando la corteza y produciendo el orógeno, produciendo en un segundo paso otros accidentes geomorfológicos debido a deslizamientos, pliegues etc.
Esta hipótesis fue rechazada porque se sabe que la composición del manto es basáltica, no granítica, además de que los abombamientos o “geotumores” deberían haber tenido una altitud excepcional, algo que no parece haber ocurrido. Por último, la explicación de la actividad sísmica no parece concordar con la realidad.
Hipótesis de la oceanización
Propuesta en 1967 por Vladímir Beloúsov, geólogo soviético. Según Beloúsov la corteza continental, más antigua y de composición diferente a la oceánica, acabaría siendo invadida por magmas de carácter básico, transformando esta en corteza oceánica, haciéndola más densa y hundiéndose. Este hundimiento produciría la elevación de zonas cercanas y deformarían por gravedad los sedimentos existentes entre la zona hundida y la levantada.
Sin embargo no está demostrado que el magma basáltico sea más denso que los propios materiales del manto, con lo que esta explicación carece de una base física que pueda explicar estos movimientos.
Con esto hemos dado el repaso más importante a las teorías verticalistas en la que los movimientos verticales son los que llevarían “la voz cantante” en los procesos de creación de montañas.
En las teorías horizontalistas la lógica es justo la contraria, movimientos horizontales de la corteza empujan enormes extensiones de terreno sobre otras zonas, levantándolas por efecto del empuje, pero de estas hablaremos en la segunda parte.
Y tú ¿qué opinas? ¿Las montañas se forman por movimientos verticales y horizontales?
Averígualo en la siguiente publicación ¿Cómo se origina una montaña? Parte II
¡Hasta la próxima amigos!
Bibliografía
Anguita, F. Moreno. F. Procesos Geológicos Internos. Editorial Rueda.
Agueda Villar, J, et al. Geología. Editorial Rueda.
Tarbuck, E.J et al. Ciencias de la Tierra: una introducción a la geología física. Editorial Pearson Prentice Hall.
Etiqueta:cultura científica, geólogos, histórico
Profesor de Educación Secundaria y Bachillerato. Ambientólogo y Docente de Cambio Climático acreditado por Naciones Unidas #ClimateChangeTeacher.
Creador del proyecto Aula Pública.
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