
Crea tu propia Tablet del siglo I d.C. y di adiós a la fatiga digital
- publicado por Antonio
- Categorías Blog, Historia
- Fecha 21 de agosto de 2022
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- Etiquetas histórico, manualidades, Roma
¿Qué vamos a hacer hoy?
Hoy vamos a dar rienda suelta a nuestra creatividad confeccionando una tablilla de cera funcional como la que utilizaban nuestros antepasados romanos para tomar sus apuntes, realizar sus cálculos, y por qué no, llevar la cuenta de los resultados de sus partidas al Iactus.
Los principales soportes de escritura de la época eran el papiro, el pergamino y como en el caso que nos ocupa, las tablillas de cera.
El papiro estaba confeccionado con las fibras de la planta acuática del mismo nombre, que crecía abundantemente en las márgenes del rio Nilo, Egipto. Esas fibras eran mantenidas en remojo varias semanas, tras lo cual eran entrelazadas y prensadas valiéndose de la savia de la propia planta a modo de adhesivo. Finalizado el proceso, y una vez seco, el soporte de escritura resultante quedaba listo para ser utilizado.
Uno de los grandes inconvenientes del papiro era su relativa dificultad de obtención, lo que lo hacía considerablemente más costoso que otros soportes, ya que el monopolio de su producción se encontraba en Egipto. Al mismo tiempo, su naturaleza era quebradiza, con lo que con el tiempo tendía a deteriorarse, especialmente en entornos húmedos.
En el caso del pergamino, la materia prima era de origen animal. El material más deseado para su fabricación era la piel de cordero, ternero y cabrito, ya que la piel de los individuos juveniles era la más flexible y adecuada para la escritura. Tanto es así que la versión más codiciada y lujosa era la que utilizaba piel de animales nonatos, extraídos de la madre antes de nacer o de aquellos recién nacidos.
La tablilla de cera tenía dos grandes ventajas frente a los otros dos métodos. En primer lugar, era mucho más económica, y como resultado estaba presente en el día a día del estudiante medio. La otra gran ventaja era la versatilidad que ofrecía el poder borrar sobre la marcha y reescribir sobre ella, algo muy útil y ecológico a la hora de maximizar el uso de los materiales disponibles.
A continuación, te mostraré paso a paso la manera más sencilla de realizar una reproducción de una tablilla de cera lista para ser utilizada. Acompáñanos.
¿Qué materiales vamos a necesitar?
En primer lugar, toma nota de los materiales que necesitarás para tu tablilla, son sencillos y al alcance de todos:
- 2 listones de madera contrachapada de 11,5 cm X 1,5 cm y 5 mm de grosor.
- 2 listones de madera contrachapada de 16 cm X 1,5 cm y 5 mm de grosor.
- 1 tabla de madera contrachapada de 19,5 cm X 11 cm y 5 mm de grosor.
- Cola blanca para manualidades.
- Pinzas de tender.
- Cera de abeja para fundir o 1 lámina de cera de 18 cm X 10 cm.
Vamos a construir paso a paso
Una vez tengamos listos los materiales, el siguiente paso será ensamblar la estructura de la tablilla. Fíjate en las imágenes:
Después de unos 30 minutos, la cola blanca estará seca y podremos proceder al siguiente paso, adherir la lámina de cera en el espacio central delimitado por los listones que hemos pegado. Como alternativa podremos fundir cera de abeja en un recipiente apto para calentar y que no utilices para cocinar alimentos. Nuestra recomendación es tratar de comprar una lámina ya confeccionada como la que mostramos a continuación, de esta manera obtendrás un grosor regular del soporte y evitarás el proceso más complejo de calentado y vertido de la cera.
¡Enhorabuena! ya has creado una tablilla de cera para tomar tus apuntes al estilo romano. Pero este proyecto no estaría completo si no dispusiéramos de un utensilio para escribir sobre la cera, el stilus.
El stilus era un instrumento de escritura que permitía escribir sobre soportes blandos como la cera. Entre los materiales principales en los que era fabricado se encontraban el bronce, hierro, madera y marfil.
Su peculiaridad principal era la diferente forma que tenían cada uno de sus extremos. Por un lado, se encontraba una forma de punta afilada ideada para marcar la superficie de la tablilla. El otro extremo adoptaba una forma de espátula, lo que le permitía borrar lo escrito, tal y como se muestra a continuación:
Para hacerte con tu propio stilus puedes encontrar reproducciones asequibles en diferentes lugares dedicados a la escritura antigua. Aunque si quieres que el proceso de creación sea completo, la mejor alternativa será confeccionarlo a partir de un simple listón de madera redondo de 15 cm y el grosor de un lapicero. No tendrás más que sacarle punta como si de un lápiz se tratase y comenzar a escribir lo que tu imaginación te dicte.
¡Hasta la próxima!
Para saber más a cerca de la historia, elaboración y uso del papiro y el pergamino, no dudes en visitar los siguientes enlaces de interés:
Etiqueta:histórico, manualidades, Roma
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