
Gertrude Stein: antes muerta que sencilla
- publicado por Manuel Fernández Luccioni
- Categorías Blog, Novela Gráfica
- Fecha 1 de noviembre de 2024
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- Etiquetas #CómicsconHistoria, Eva Rossetti, Historia del Arte 2º Bachillerato, Historia del Mundo Contemporáneo 1º de Bachillerato, Novela gráfica, Valentina Grande
Edición original: Gertrude Stein e la generazione perduta (Balthazar Pagani, 2022) |
Edición nacional: Liana Editorial, 2024. |
Guion: Valentina Grande |
Dibujo: Eva Rossetti |
Color: Eva Rossetti |
Traducción: Inés Sánchez Mesonero |
Maquetación y rotulación: Gabriel Regueiro |
Corrección: Pepe Montilla |
Formato: Rústica, 120 páginas. |
ISBN: 9788412359978 Precio: 20,00€ (Gertrude Stein y la generación perdida – Liana Editorial) |
Sinopsis:
Gertrude Stein y la generación perdida cuenta distintos periodos de la vida de Gertrude Stein en París, donde se convirtió en una de las voces más autorizadas del mundo del arte de vanguardias en su faceta como coleccionista, pero también en la madrina del modernismo literario gracias a las veladas que se celebraban los sábados en su salón de la rue Fleurus de París y que marcaron a toda una generación de escritores.
En este caso quien guía nuestros pasos en estos ambientes es un narrador inventado en forma de joven escritor alemán que asiste a la cita de los sábados en la rue Fleurus. Desde sus años de vejez, ya jubilado en España él rememora cómo fueron los años en los que conoció a Gertrude Stein.
Aparte, y siguiendo la estructura de Tender buttons, un poemario publicado por Gertrude Stein en 1912, Valentina Grande divide los tres grandes episodios de esta novela gráfica en tres palabras que sirven como vehículo de asociación: Objetos, Comida y Cuartos.
El orden de la narración también sigue el estilo que Stein aplicaba a sus narraciones, dado que es pretendidamente desordenado, aunque los tres episodios narran acontecimientos que ella vivió en París antes y después de la Primera Guerra Mundial (1914-1919).
En Objetos, se describe el ambiente de las reuniones nocturnas de la bohemia literaria y artística en la casa de Gertrude Stein en la rive gauche de París los sábados de principios de la década de 1920. Allí fue donde el concepto de generación perdida fue acuñado por la propia Stein para definir a la generación de autores que fue a la Primera Guerra Mundial, la guerra más horrible hasta la fecha.
En ese ambiente se juntaron varios de los mejores escritores jóvenes norteamericanos del modernismo literario como Sherwood Anderson o Ernest Hemingway, junto con artistas que en ese tiempo ya eran más que reconocidos como Matisse o Picasso, de quienes había obras colgadas en las paredes de la casa. Por su parte, Alice B. Toklas (pareja de Gertrude Stein) hacía la recepción de las visitas de la casa.
El capítulo también cuenta cómo Gertrude Stein fue influyente en la decisión del joven Hemingway de centrarse más en su carrera como escritor que en la de ser un periodista cubriendo informaciones en el extranjero.
En Comida el escenario y el tiempo cambian completamente, porque se vuelve al verano de 1909, cuando los hermanos Stein visitan junto con varias amigas la casa de campo que el matrimonio Matisse en la localidad de Clamart, en la región de l’Île de France y bastante cerca de París.
Allí hacen un picnic en el que hablan de las primeras obras que los Stein compraron a Matisse y que atrajeron a otros nuevos compradores a hacer lo mismo, como es el caso de las hermanas Cone. En esta parte también aparece Leo Stein, quien todavía compartía piso en la rue Fleurus con su hermana Gertrude. Del mismo modo, aparece Alice B. Toklas, con quien Gertrude acababa de comenzar una relación hacía pocos meses.
En esta segunda parte, ambientada en la casa de la rue Fleurus, se percibe el enfrentamiento latente entre Picasso y Matisse en las veladas de los sábados.
Por último, en Cuarto, encontramos una situación inventada que se ambienta a finales de 1909, cuando Gertrude Stein pretende presentar al joven escritor alemán que hace de narrador a Picasso y tras dos intentos no llegan a dar con él.
Acuden en primer lugar a su taller en el Bateau-Lavoir en Montmartre, que el pintor malagueño ya estaba a punto de abandonar porque estaba harto de vivir allí y en segundo lugar acuden a la librería de Sylvia Beach frente a Notre Dame (aunque históricamente la librería abrió varios años más tarde), donde tampoco consiguen dar con él. Ello nos sirve para presentar los espacios por donde se movía el pintor malagueño por París.
Entre medias de los dos encuentros fallidos con Picasso, Valentina Grande analiza las cuatro obras literarias principales de Gertrude Stein, dando a entender que éste es el espíritu de toda la novela gráfica, el poner de relieve la figura intelectual de Gertrude Stein, más que su labor de matronazgo artístico y literario en el París de la primera mitad del s.XX.
Contexto:
Luces y sombras en la vida de Gertrude Stein
En el epílogo de esta novela gráfica, Valentina Grande muestra a Gertrude Stein (Allegheny, Pensilvania, 1874-Neuilly-sur-Seine, 1946) y a Alice B. Toklas (San Francisco, 1877-París, 1967) convertidas en sendos caligramas (al modo de Apollinaire) y quejándose porque su historia volvía a ser contada desde una perspectiva masculina, dado que el narrador inventado para esta historia era un escritor alemán sin éxito, que fue testigo en primera persona de este relevante momento cultural.
Ello me hizo reflexionar sobre si era idóneo que yo siendo hombre escribiese sobre una mujer lesbiana que ha sido durante tanto tiempo empequeñecida por los hombres que convivieron con ella en su tiempo y también por los que vinieron después de su muerte. Me hace pensar en matices que posiblemente me esté perdiendo o que no sepa transmitir bien mientras escribo esta reseña. Con todo, intentaré hacerlo lo mejor posible.
Para ello, en primer lugar, me gustaría partir de lo que generalmente se conoce de Gertrude Stein, que es su labor como coleccionista de arte de vanguardias, especialmente de la obra cubista de Pablo Ruiz Picasso (Málaga, 1881-Mouguins, 1973) y de Juan Gris (Madrid, 1887-Boulogne-Billancourt, 1927). En la imagen aparece en una foto que le hizo Man Ray (Filadelfia, 1890-París, 1976) en 1922 con el retrato que Picasso hizo de ella en 1906, posiblemente uno de los más célebres de su producción y también uno de los más importantes del s.XX.
En algún caso, como en la placa que recuerda donde vivió durante muchos años en la rue Fleurus de París, se la recuerda como escritora más que como coleccionista, lo cual es un avance porque nos ayuda a recordar que Gertrude Stein fue también una intelectual. Del mismo modo, se añade que allí vivió durante años con su hermano Leo Stein (Allegheny, Pensilvania 1872-Florencia, 1947) y con la propia Alice B. Toklas, que hemos mencionado anteriormente.
Lo que es menos conocido de Gertrude Stein es todo lo demás, que es casi todo. Por ejemplo, que era la menor de cinco hermanos, que su padre había hecho mucho dinero siendo director de la Market Streer Railway Company de San Francisco (la empresa que gestionaba el tranvía de la ciudad) y que sus hermanos y ella habían recibido una educación exquisita en Europa, viviendo por un tiempo entre Viena y París.
Eso sí, tras la muerte de su madre cuando ella tenía 14 años (1888) y de su padre cuando tenía 17 años (1891), Michael Stein; su hermano mayor, se hizo cargo de sus hermanos menores y de los negocios familiares. De este modo, Gertrude fue enviada en 1892 junto con su hermana Bertha a vivir con la tía materna de ambas a Baltimore hasta que enlazó con sus estudios superiores.
Asimismo, es importante aludir a la formación de Gertrude Stein, porque lejos de estar vinculada al mundo de las letras, su formación estaba directamente relacionada con la Psicología. Así, entre sus 19-23 años (1893-1897) empezó sus estudios en este campo en el Radcliffe College, que estaba junto a la Universidad de Harvard y que dirigía William James (Nueva York, 1842-New Hampshire, 1910), eminente psicólogo y hermano del célebre escritor Henry James (Nueva York, 1843-Londres, 1916).
En sus estudios en Radcliffe, Gertrude Stein se interesó por cuestiones como la histeria y la escritura patológica, pero se centró en el estudio de los automatismos normales de la movilidad. Tras terminar sus estudios en Radcliffe con una calificación de magna cum laude, Gertrude estuvo realizando un curso de embriología en el laboratorio de Biología Marina de Woods Hole (Massachussetts) en el verano de 1897.
Tras ello, William James le animó a que empezase la carrera de Medicina en la Johns Hopkins University (Baltimore), una de las más prestigiosas del país. Posiblemente en ese momento es donde Gertrude conoció a las hermanas Claribel Cone (1864-1929) y Etta Cone (1870-1949), que tenían la costumbre de hacer salones los sábados por la tarde y también serían coleccionistas de arte de Vanguardia en París.
En cambio, sus estudios de medicina fueron bastante frustrantes porque estaba en un ambiente muy masculinizado y hostil (en 1899 dio una conferencia titulada “El valor de la educación universitaria para las mujeres” que al parecer levantó ampollas), por lo que acabó perdiendo el interés por estudiar allí. De hecho, finalmente abandonó la carrera cuando ya llevaba cuatro cursos estudiando allí.
En cambio, a nivel personal es cuando Gertrude Stein se enamoró de la que sería activista y editora Mary Bookstaver (1875-Nueva York, 1950), quien por su parte tenía una relación con otra mujer. Este asunto inspiraría en 1903 la escritura de Things As They Are, donde Gertrude relata una historia de un triángulo amoroso lésbico y que tiene muchos puntos de conexión con sus años de juventud en los Estados Unidos. Esta obra no se publicaría hasta 1950, ya fallecida Gertrude Stein.
Aquí es donde Gertrude Stein dará carpetazo a su actividad científica entregándose a su actividad literaria, dado que es en 1902 cuando comienza la que sería para ella misma su obra capital, la vasta The Making of the Americans, cuya escritura concluyó en 1911, pero que posteriormente diría que habría escrito entre 1906-1908. Con posterioridad ella misma pensaría que esta obra tenía la misma importancia literaria que En busca del tiempo perdido (1913) de Marcel Proust (París, 1879-París, 1922) o el Ulises (1922) de James Joyce (Dublín, 1882-Zúrich, 1941). La obra se publicó algunos extractos en la revista Transatlantic Review, revista de Ford Madox Ford (Londres, 1873-Deauville, 1939) en 1924 y en 1925 el libro completo pero en una edición bastante pequeña.
Ese año también viajará a Londres con su hermano Leo, estando durante un tiempo alojados en la casa que Bernard Berenson (Butrimonys, Lituania, 1865-Florencia, 1959) tenía en la campiña inglesa. Allí conocerán en persona a Paul Cézanne (Aix-en-Provence, 1839-Aix-en-Provence, 1906) y a Ambroise Vollard (Isla de Reunión, 1866-Versalles, 1939), comenzando así su conocimiento e interés por el mercado del arte contemporáneo francés.
Será en 1903 cuando los hermanos Stein se instalen en París, en la rue Fleurus 27, en la rive gauche del Sena, muy cerca del Jardín de Luxemburgo. En un primer momento Michael, su esposa y su hijo también vivieron a vivir con ellos a París, pero después se quedaron los dos hermanos solos en la vivienda.
Hacia finales de 1904 es cuando comienza la andadura de los hermanos Stein como coleccionistas de obras de arte contemporáneo. Leo es concretamente quien comienza sus negocios con Vollard adquiriendo por 8000$ en la Galerie Vollard Tres haitianas (1899) y Los girasoles (1901) de Paul Gauguin (París, 1848-Hiva’Oa, Polinesia, 1903), Las bañistas de Cézanne y otras dos obras más de Pierre-Auguste Renoir (Limoges, 1841-Cagnes-sur-Mer, 1919).
No obstante, los Stein (especialmente Leo Stein) tienen una importancia capital en la valoración de la obra de Henri Matisse (Le Cateau-Cambresis, 1869-Niza, 1954), líder del Fauvismo y que fue ampliamente promocionado por los dos hermanos en un momento de su producción particularmente complicado. Fue precisamente Leo Stein quien adquirió en 1905 La mujer del sombrero y en 1906 la que es considerada la mayor aportación de Matisse a la Historia del Arte, que es La Bonheur de vivre, una de las obras capitales del s.XX.
Casi en paralelo, comenzó el coleccionismo de los Stein con Picasso en la Galerie Sagot, regentada por Clovis Sagot (Montlignon, 1854-Yvelines, 1913). Allí Leo Stein se interesó por una de las primeras obras de la etapa rosa de Picasso, la Familia de acróbatas con mono (1904), en la que expresaba perfectamente la pobreza del circo. Pocos días después, Gertrude Stein compraría su primera obra de Picasso, la Chica joven con una cesta de flores (1905), donde Picasso representó a Linda La Bouquetière, una jovencísima florista de Montmartre (que ya había posado para otros autores como Kees van Dongen o Amedeo Modigliani) completamente desnuda como símbolo de pureza virginal, aunque actualmente nos cueste mucho verla así y esta sea una imagen chocante para nosotros como espectadores.
El impulso coleccionista de los Stein quedó de manifiesto desde esos momentos, porque en 1906 ya tenían obras de muchos maestros de Vanguardia y su influencia fue decisiva para el despegue artístico de Picasso en París, dado que Gertrude Stein ejerció un notable matronazgo sobre el artista malagueño entre 1906-1909/1910, que son las fechas en las que Picasso cambió para siempre el devenir de la Historia del Arte con obras como Les Demoiselles d’Avignon.
Por otra parte, también se consolidaron como grandes expertos en el mundo del arte por dos aspectos muy significativos ocurridos a partir de 1906: porque eran prestadores asiduos de sus obras de arte para las exposiciones que se celebraban sobre el arte de Vanguardia y por las veladas que se celebraban los sábados por la noche en su casa de la rue Fleurus, donde se congregaba lo más granado de la bohemia parisina de la época, los escritores modernistas más interesantes y no pocos amigos coleccionistas.
La propia Gertrude Stein comenta que el origen de las veladas fue promovido por Matisse:
Cada vez más frecuentemente numerosas personas comenzaron a visitarme para ver las pinturas de Matisse y Cézanne: Matisse atrajo a la gente, todos invitaron a alguien y comenzaron a venir en cualquier momento, lo que se convirtió en una molestia y fue de esta manera que se iniciaron las reuniones de los sábados por la noche.**
No obstante, y aunque el coleccionismo por parte de los Stein siguió siendo imparable (se calcula que hacia 1920 atesoraban más de 600 obras de arte), los gustos de ambos hermanos diferían mucho, porque mientras quien apostó mucho por Matisse fue Leo, quien vio en el Cubismo el lenguaje que lo cambiaría todo fue Gertrude. Es por esto que ella centraría su coleccionismo en las obras de Picasso y de Juan Gris (a quien también amadrinó) mientras que otras obras que tenía de otros autores las fue vendiendo con el paso de los años.
Posiblemente un elemento discordante fundamental en el desarrollo de la convivencia en la rue Fleurus fue la relación de Gertrude Stein con Alice B. Toklas y muy principalmente que esta se mudase a vivir con ellos en 1910, ya que tres años después el que se estaba mudando de allí era Leo Stein llevándose parte de la colección que ambos habían atesorado en la casa hasta aquellos momentos.
Se conservan cartas entre los dos hermanos discutiendo por las obras que se quedaría cada uno de ellos, siendo una carta de Leo a Gertrude especialmente expresiva al respecto:
Las manzanas de Cézanne tienen una importancia única para mí que nada puede reemplazar. Picasso no es importante en ningún sentido. Somos, como me parece, muy diferentes, por lo que no hay necesidad de quejas. Cézanne tuvo que ser dividido. Yo estoy dispuesto a dejar la obra de Picasso, ya que me dejaste el Renoir y tú puedes tener todo menos eso. Quiero mantener los pocos dibujos que tengo. Esto no me encadena, es financieramente equitativo en estimaciones, me temo que tendrás que mirar a la pérdida de las manzanas como un acto de Dios. He estado ansioso por todas las cosas que cada uno debería tener en razón de todo lo que quería, así que me alegré de que Renoir fuera suficientemente indiferente para ti, de que estuvieras dispuesta a renunciar a ellos, así que estoy contento de que Pablo sea suficientemente indiferente para mí, así que estoy dispuesto a dejar que tengas todo lo que quieras de él.**
Tras ello los caminos de los dos hermanos se separarían irremediablemente, dado que Leo se fue a vivir a Settignano (cerca de Florencia) y no volvieron a encontrarse hasta que de casualidad lo hicieron paseando por París después de la Primera Guerra Mundial. Después de esto ya no se volvieron a ver. La relación estaba completamente rota.
Por su parte, Gertrude Stein intentó seguir su carrera literaria. En 1912 publicó el poemario Tender Buttons, donde crea imágenes haciendo asociaciones de ideas muy personales. Lo que sí que es más sorprendente es el compromiso cívico que ambas mostraron a partir de 1916, dado que se hicieron con una ambulancia que Gertrude Stein aprendió a conducir en tiempo récord, sirviendo de ayuda para trasladar a heridos del ejército francés a posiciones más adecuadas para ser tratados sin peligro y también para llevar alimentos y suministros al frente.
Por otra parte, el año 1926 fue un año importante para el desarrollo de los últimos años de Gertrude Stein, porque es cuando conoce a Bernard Faÿ (París, 1893-Tours, 1978), un historiador francés antisemita y antimasónico que estudió las relaciones internacionales entre Francia y Estados Unidos y que tuvo bastante prestigio también en los círculos más cultos norteamericanos.
Decimos que Faÿ fue una pieza clave porque fue el traductor de la obra de Gertrude Stein al francés al tiempo que sirvió como promotor de la obra de ella en inglés en los Estados Unidos. Es en estos años cuando Gertrude Stein publicó su libro más exitoso: La autobiografía de Alice B. Toklas (1933), donde a pesar del título tan engañoso que le puso, en realidad es una autobiografía de sí misma que Gertrude Stein crea utilizando a Alice como narradora. Tras la gran acogida que tuvo este libro, Gertrude y Alice estuvieron haciendo una gira de promoción por los Estados Unidos entre octubre de 1934 y mayo de 1935, yendo a la Casa Blanca a ver en persona a Eleanor Roosevelt (Nueva York, 1884-Nueva York, 1962) o visitando a Charles Chaplin (Londres, 1889-Manoir de Ban, Suiza, 1977) en su casa de Beverly Hills, en California.
Esta obra fue fundamental para proyectar la imagen de Gertrude Stein como gran experta en el mundo del arte y muy especialmente en lo que se refiere al Cubismo. No hay que olvidar que la explicación que Alfred H. Barr (Detroit, 1902-Connecticut, 1981) realizó sobre el arte de Vanguardias en la creación del Museum of Modern Art (MoMA) inaugurado en 1929, coincide bastante con los gustos de los hermanos Stein como coleccionistas, por lo que en los ambientes artísticos y culturales la figura de Gertrude Stein tenía mucha repercusión; más si cabe porque llevaba viviendo en Europa desde principios de siglo.
Mucho más extraño es lo que se percibe como un giro intelectual e ideológico que fue adquiriendo Gertrude Stein durante la década de 1930 y muy específicamente durante la II Guerra Mundial, como por ejemplo, sus erráticas manifestaciones proponiendo a Adolf Hitler (Braunau am Inn, Austria, 1889-Berlín, 1945) como Premio Nobel de la Paz en 1934, de las que nunca sabremos qué grado de ironía y provocación contienen.
También es difícil de comprender que una vez que tanto ella como Alice se mudaron de la rue Fleurus a la rue Christine en 1938 y de allí volvieran a mudarse al pueblo de Bilignin, en la región de Auverge-Rhône-Alpes en 1939 (de hecho, allí pasaron toda la guerra), se negasen a trasladarse a los Estados Unidos cuando la embajada norteamericana recomendó la movilización de sus ciudadanos en la primavera de 1940, cuando los nazis estaban a pocas semanas de ocupar toda Francia.
Asimismo, y por sugerencia de su amigo Bernard Faÿ, quien había sido elegido como administrador general de la Biblioteca Nacional de Francia (BNF) por el gobierno colaboracionista de Vichy, Gertrude Stein aceptó traducir al inglés 180 páginas de discursos del mariscal Philippe Pétain (Calais, 1856-Países del Loira, 1951) y realizar una introducción en la que comparaba la figura de Pétain con la de George Washington (Virginia, 1732-Virginia, 1799) por el beneficioso armisticio que el primero había firmado con Hitler. Como parece evidente, el editor de Gertrude Stein en los Estados Unidos se negó rotundamente a publicar este texto.
Por otra parte, siempre ha llamado mucho la atención que dos mujeres lesbianas judías que vivieron juntas toda la guerra en una localidad administrada por el Régimen de Vichy salieran absolutamente indemnes de la acción de los colaboracionistas nazis allí y de la Gestapo en la Francia ocupada, dado que las obras de arte que Gertrude Stein conservó en París permanecieron intactas a su regreso al final de la guerra. La explicación más lógica que se ha dado al respecto es que ambas estaban amparadas por Bernard Faÿ, que era un activo colaborador nazi y que fue llevado ante la justicia al final de la guerra por haber sido responsable de la purga de masones y judíos, por lo que acabó siendo condenado a trabajos forzados durante el resto de su vida (aunque finalmente logró escapar a Suiza mientras estaba cumpliendo condena).
Tampoco es muy afortunada la fotografía en la que aparece Gertrude Stein al final de la guerra junto con soldados norteamericanos replicando el gesto de Hitler en su balcón de Berchtesgaden en Baviera, siendo un gesto cuanto menos frívolo teniendo en cuenta su posición durante la guerra.
Aparte de esto, en Wars I Have Seen (1945), donde Gertrude Stein relata sus vivencias durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), todo lleva a pensar que omitió algunas situaciones que sí llegó a vivir, como se ha comentado años después en artículos de prensa.
Precisamente por ello, cuando en 2012 se celebró en The Metropolitan Museum una exposición sobre los hermanos Stein como coleccionistas y se pasó muy de puntillas por la posición de Gertrude Stein con el Régimen de Vichy, hubo fuertes críticas por estar omitiendo al público los aspectos más desagradables de la biografía de Gertrude Stein, solicitando de inmediato una revisión de los paneles explicativos para que por omisión no se faltase a la verdad. En ese sentido, sí hubo una leve rectificación por parte del museo, lo cual fue sorprendente a nivel museístico, pero no llegando al fondo del asunto.
A modo de conclusión, la figura de Gertrude Stein es tremendamente compleja porque del mismo modo que desde el punto de vista literario ha sido infravalorada, no teniéndose en cuenta todavía hoy su contribución al modernismo literario (sobre todo norteamericano), también ha habido un blanqueamiento sistemático de las actividades colaboracionistas que Stein llevó a cabo en los últimos años de su vida, limitando la visión general a la de ser una promotora del arte de Vanguardia en el París de principios del s.XX.
**Ambas citas proceden de Mellow, James R. (1974): Charmed Circle: Gertrude Stein & Company, Praeger Publishers, New York.
Valoración final:
- Guion
El guion de Valentina Grande es muy interesante en la medida que se mimetiza con el estilo de Gertrude Stein como escritora, que es la faceta de Gertrude Stein que se viene a reivindicar en esta novela gráfica.
- Dibujo y color
El trabajo de Eva Rossetti es fascinante porque nos permite revivir el París de la rive gauche de principios del s.XX poblándolo de personajes tan relevantes como Matisse, Picasso, Hemingway, amén de los Hermanos Stein.
+ LO MEJOR
- Poner en el foco la actividad literaria de Gertrude Stein, ampliando la percepción general que se tiene sobre ella.
- La estructura de la historia permite entender bien el estilo literario de Gertrude Stein.
– LO PEOR
- La decisión de acotar la historia a las primeras dos décadas y media del s.XX nos da una panorámica inexacta de Gertrude Stein como personaje histórico.
Aplicación en el aula
Muy recomendable para la asignatura de Historia del Arte de 2º de Bachillerato, pero también para la Historia del Mundo Contemporáneo de 1º de Bachillerato, sobre todo en lo referido a la evolución de la mentalidad de los intelectuales en la década de 1930 y en su posición durante la II Guerra Mundial.
Para aprender más...
Profesor de Geografía e Historia. Apasionado por la Historia del Arte y por las novelas gráficas.
El día 1 de cada mes os traeré una nueva reseña de novelas gráficas históricas en la sección #CómicsconHistoria.
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