
Debe haber un ictiosaurio por aquí cerca, ¿lo buscamos?
- publicado por Javier Castillo
- Categorías Blog, Ciencia, Feminismo, Geología, Historia, Novela Gráfica
- Fecha 1 de septiembre de 2025
- Comentarios 0 Comentarios
- Etiquetas #CómicsconHistoria, Mary Anning, Paleontología, Recursos didácticos
| Edición nacional: C2 Colección científicos |
| Guion: Jordi Bayarri |
| Dibujo: Jordi Bayarri |
| Color: Dani Seijas |
| Formato: Apaisado 24×17, color, 48 páginas |
| ISBN: 978-84-127615-2-8 Precio: 14€ (C2 Colección científicos) |
¡Hola de nuevo! Ya estamos aquí al inicio de curso y juntos vamos a descubrir muchas cosas nuevas. Claro está, como amante de la Geología y de los tiempos «pretéritos» me gustaría traeros una historia que merece la pena ser contada.
La conocida rima infantil «She Sells Sea Shells by the Seashore» (Ella vende conchas marinas en la orilla del mar) a menudo evoca una imagen pintoresca de la costa, y aunque no la menciona directamente, se asocia frecuentemente con la figura de Mary Anning. Esta conexión popular sirve como un gancho inicial para captar la atención, pero también oculta la verdadera magnitud de sus contribuciones. Mary Anning (1799-1847) fue una extraordinaria, aunque a menudo pasada por alto, recolectora de fósiles, comerciante y paleontóloga autodidacta de los acantilados de Lyme Regis, Dorset. Su renombre internacional se forjó gracias a sus descubrimientos en los lechos de fósiles marinos del Jurásico, una época de gran efervescencia científica.
Sin embargo, a pesar de lo extraordinario de su figura, sigue siendo una gran desconocida para el gran público, especialmente cuando nos referimos a un público tan joven como el que constituye un grupo de primero de la ESO. Recuerdo la primera vez que supe algo de su existencia seguro que si eres apasionad@ de la paleontología no te pudiste resistir a hacerte con aquella colección de Salvat de “Dinosaurios” en los años noventa. Aquel fue mi primer acercamiento a figuras como Mary Anning, Wiliam Buckland, George Cuvier y otros. Recuerdo aquellos cómics cortos que venían en aquellos fascículos, en los que descubrí la metedura de pata de Richard Owen con el montaje del esqueleto fósil del Iguanodon, pero también me viene a la mente aquel de la “guerra de los huesos” entre Edward D. Cope y Othniel Charles Marsh y por supuesto aquel sobre Mary Anning. Ahora, echando la vista atrás, me doy cuenta de lo muy interesante que es aprender la Historia a través de las viñetas, cuál fue mi sorpresa al descubrir la colección de la que te voy a hablar ahora.




Si recuerdas “Érase una vez la vida”, seguro que te sonarán “Érase una vez: los inventores». Cuando descubrí este ejemplar de Mary Anning, en seguida tuve un “flashback” muy poderoso. Mi memoria me llevó a un bonito recuerdo, aquel en el que disfrutaba de las historias del “Maestro” sobre los inventores que “…han hecho nuestro mundo mejor…”. Aquella producción de Procidis fue una de las que me motivó a dedicarme a este mundo de la ciencia y la cultura, seguro que no fui el único.
Por ello, cuando este volumen cayó en mis manos en una ya extinta tienda de cómics, me pareció una muy buena idea para introducir la figura de esta irrepetible científica en el aula. Son estas historias las que humanizan la ciencia, las que motivan al alumnado a tener referencias positivas poderosas, que puedan hacer contrapeso frente a un mundo abarrotado de “influencers” que distan mucho de ser una verdadera referencia para ellas, si lo que queremos es transformar un mundo que necesita como nunca de la ciencia y de la cultura.
La colección a la que pertenece este tomo se llama “C2 Colección científicos” y reúne a figuras como Hipatia, Ada Lovelace, Marie Curie, Darwin, Pasteur y nuestro queridísimo Ramón y Cajal, entre otros. Las ilustraciones de Jordi Bayarri y el color de Dani Seijas te llevan a ese inesperado viaje a aquella serie de dibujos animados antes mencionada. El guion es fabuloso, el formato, un cómic apaisado y no demasiado extenso, es ideal para animar a que nuestro alumnado más reticente a abrir un libro empiece a leer con interés las páginas de estos tomos. Pero os voy a hablar un poquito más sobre este tomo en concreto, no sin antes visitar de una manera muy fugaz la historia de Mary Anning.
La pionera de la paleontología, la “cazadora de dragones”
Orígenes humildes y una pasión peligrosa: La vida de Mary Anning en Lyme Regis
Mary Anning nació el 21 de mayo de 1799 en Lyme Regis, Dorset, en el seno de una familia de escasos recursos. Su padre, Richard Anning, era ebanista y carpintero, y complementaba sus ingresos recolectando y vendiendo fósiles a los turistas de la zona. La mortalidad infantil era una dura realidad en el siglo XIX en Gran Bretaña, y Mary fue nombrada así en honor a una hermana mayor que falleció trágicamente a los cuatro años en un accidente navideño. Este detalle subraya las difíciles condiciones de vida de la época.
La extrema pobreza de Mary y su familia y la muerte de su padre la obligaron directamente a la caza de fósiles como medio de supervivencia, no como un pasatiempo.
Un suceso notable de su infancia, ocurrido a los 14 meses de edad, fue su supervivencia a la caída de un rayo que mató a su niñera y a otros dos adultos. Este incidente fue posteriormente mitificado, algunas personas creyeron que la transformó de una «niña torpe» a una persona «vivaz e inteligente», e incluso se llegó a asociar el incidente con el desarrollo por parte de Mary de un “superpoder” que le permitía “sentir los fósiles”, claro está, poder que irá en detrimento de las capacidades de Mary, desarrolladas a lo largo de los años con su padre, para saber encontrar fósiles atendiendo a la observación y a la lógica.
En una sociedad patriarcal como la del siglo XIX, donde la capacidad intelectual de una mujer de clase trabajadora a menudo se desestimaba o se consideraba una anomalía, atribuir su inteligencia y éxito excepcionales a un evento cuasi sobrenatural, como un «rayo caído del cielo», proporcionaba una explicación socialmente aceptable para sus logros extraordinarios. Esta narrativa evitaba sutilmente la necesidad de reconocer su talento innato, su experiencia autodidacta y su pura perseverancia como los verdaderos motores de su genio.
La educación formal de Mary fue «extremadamente limitada», aunque aprendió a leer y escribir en una escuela dominical congregacionalista. Este trasfondo religioso disidente, a diferencia de la Iglesia de Inglaterra establecida en ese momento, enfatizaba la importancia de la educación para los pobres e incluso fomentaba el estudio de nuevas ciencias como la Geología.
Las dificultades económicas de la familia se agudizaron considerablemente tras la muerte de su padre en 1810, quien falleció por una caída de los acantilados de Lyme Regis, dejándolos endeudados. La venta de fósiles dejó de ser un pasatiempo para convertirse en un medio de supervivencia crítico para los Anning. En el cómic se destaca este apartado, haciendo referencia a libros como el de Patricia Pierce, «Jurassic Mary». Los acantilados costeros de Lyme Regis, parte de la geológicamente rica formación Blue Lias, eran abundantes en fósiles marinos jurásicos, pero también inestables y peligrosos, especialmente durante el invierno. La muerte de su padre en estos mismos acantilados resalta los riesgos inherentes a su sustento. Las fortunas de la familia estaban directamente ligadas al éxito de Mary. En un momento dado, la familia Anning Mary, su madre Mary Moore “Molly” y su hermano (dado que a pesar de haber tenido diez hijos, solo Mary y su hermano, Joseph, llegar a la madurez) sobrevivieron gracias a la caridad de sus vecinos. La extrema pobreza de Mary y su familia y la muerte de su padre la obligaron directamente a la caza de fósiles como medio de supervivencia, no como un pasatiempo. Esta diferencia fundamental en la motivación con respecto a los «caballeros científicos» de la época es crucial. Su sustento dependía de sus hallazgos, lo que impulsó una dedicación implacable y una habilidad práctica inigualable en la excavación e identificación. Su viaje como «buscadora de playas decidida» comenzó después de vender con éxito una «piedra de serpiente» (fósil de ammonite) a una turista.
La batalla por las ideas: La geología del siglo XIX y el desafío a las creencias religiosas.
Los descubrimientos de Mary Anning coincidieron con un «momento tremendamente emocionante» en las ciencias naturales. La geología y la paleontología eran campos florecientes. La recolección de fósiles estaba evolucionando rápidamente de un mero pasatiempo para individuos curiosos a una disciplina científica reconocida, a medida que la profunda importancia de los fósiles para comprender la historia de la Tierra y la evolución biológica se hacía cada vez más evidente.
Durante este período, el pensamiento científico todavía estaba fuertemente influenciado por el dogma religioso cristiano, y muchos científicos luchaban por conciliar los nuevos descubrimientos geológicos y paleontológicos con el mito bíblico de la Creación, corriente denominada “Creacionismo”. Los hallazgos de Anning, particularmente el descubrimiento de criaturas antiguas y extintas desconocidas en el mundo moderno, desafiaron directamente la creencia predominante en una Tierra joven creada en siete días e introdujeron, o apoyaron firmemente, el concepto radical de extinción. Los hallazgos de Anning, en particular los grandes reptiles marinos, proporcionaron evidencia tangible e innegable de un pasado profundo y de la extinción, desafiando directamente la interpretación literal del Génesis. Su trabajo no solo consistió en encontrar huesos; se trataba de proporcionar la munición empírica para un cambio de paradigma que alteró fundamentalmente la comprensión de la humanidad sobre la edad de la Tierra, la historia de la vida y el lugar de la humanidad dentro de ella. Sus descubrimientos fueron fundamentales para iniciar el cambio de una interpretación bíblica a una científica del pasado remoto, allanando el camino para las teorías de Darwin. Esto la posiciona como una figura central, aunque a menudo no reconocida, en una importante revolución cultural e intelectual.
Los hallazgos de Anning, particularmente el descubrimiento de criaturas antiguas y extintas desconocidas en el mundo moderno, desafiaron directamente la creencia predominante en una Tierra joven creada en siete días e introdujeron, o apoyaron firmemente, el concepto radical de extinción
La Sociedad Geológica de Londres, fundada en 1807, fue una institución clave en el campo naciente. Sin embargo, a las mujeres se les prohibió explícitamente la membresía y la asistencia a sus conferencias durante el siglo XIX, basándose en la creencia predominante de que «carecían del rigor intelectual para dedicarse al estudio científico». No sería hasta 1898, que Catherine Raisin conseguiría el doctorado en geología y zoología, siendo la primera mujer en hacerlo, siendo nombrada vicedirectora del Bedford College y posteriormente ocuparía otros puestos en la University College of London, dirigiendo el departamento de Geología durante más de treinta años.
En este contexto, el cómic nos presenta a los científicos que formaron parte de la red de contactos de Mary. Entre ellos, se encontrarían personalidades como Georges Cuvier (adalid del catastrofismo), William Buckland (autor de la primera descripción de un dinosaurio fósil), Charles Lyell (defensor del uniformismo), Roderick Murchinson (autor de descripciones geológicas de Inglaterra, Gales, Escocia, Rusia y los Urales), Louis Agassiz (naturalista y paleontólogo especializado en el estudio de peces fósiles) y por supuesto Henry de la Beche (autor del artículo sobre el plesiosaurio). La tienda de Anning, «Anning’s Fossil Depot», se convirtió en un destino no solo para turistas sino también para destacados paleontólogos y coleccionistas, entre los que se encontrarían algunos de los científicos recientemente nombrados.
Un cómic con perspectiva de género
Sin embargo, el cómic da una especial relevancia a las figuras científicas femeninas que fueron relevantes en la vida de Anning. Aquí se destaca a:
- Charlotte [Hugonin] Murchinson: geóloga, ilustradora científica y coleccionista de fósiles. Consiguió que permitieran a las mujeres asistir a las conferencias de Lyell en el King´s College y asistió también a las de la Asociación Británica para el avance de la Ciencia.
- Elizabeth Philpot: paleontóloga e ilustradora científica, especialista en el Jurásico.
- Mary [Morland] Buckland: geológa e ilustradora científica, además de coleccionista de fósiles.
- Mary Elizabeth [Horner] Lyell: geóloga y especialista en conchas y moluscos.
- Barbara [Yelverton] Hastings: especialista en la reconstrucción de fósiles fraccionados y delicados.
- Eliza [Campbell] Gordon-Cumming: paleontóloga e ilustradora científica.
Todas ellas, excluidas formalmente por la ciencia, hicieron contribuciones sustanciales en el campo científico, a menudo participando a través de actividades como la ilustración o la recolección de especímenes para sus propios gabinetes geológicos, lo que demuestra un compromiso femenino generalizado, aunque informal para la época, en el campo de la Paleontología.
Esta paradoja ilustra vívidamente la hipocresía sistémica y los profundos prejuicios dentro de las instituciones científicas del siglo XIX. Se beneficiaron voluntariamente de la experiencia, el trabajo y los hallazgos innovadores de Anning, pero le negaron el reconocimiento formal, la membresía y la igualdad intelectual. Esto destaca el concepto de «trabajo invisible», donde las contribuciones cruciales de los grupos marginados se apropian y se reatribuyen a quienes están en el poder, manteniendo las jerarquías existentes.
La referencia que hace este cómic a estas figuras femeninas, invisibilizadas por la Historia de la ciencia, así como por los libros de texto y los currículos oficiales derivados de las múltiples reformas educativas, consigue aportar un valor único a favor del feminismo y la contribución de la mujer en el desarrollo científico, de ahí su gran valor.
La referencia que hace este cómic a estas figuras femeninas, invisibilizadas por la Historia de la ciencia, así como por los libros de texto y los currículos oficiales derivados de las múltiples reformas educativas, consigue aportar un valor único a favor del feminismo y la contribución de la mujer en el desarrollo científico, de ahí su gran valor.
Mary Anning en el aula: inspirando a las científicas del mañana
La historia de Mary Anning sirve como un poderoso ejemplo histórico que aborda directamente la importancia de la representación en STEAM: los estudios demuestran que las niñas obtienen mejores resultados en las pruebas de ciencias cuando sus libros de texto incluyen imágenes de científicas. Su narrativa vital desafía activamente los estereotipos anticuados sobre quién puede ser científico, demostrando que el intelecto y el descubrimiento no están limitados por el género, la clase social o la educación formal. Su reconocimiento por la Royal Society en 2010 como una de las diez mujeres científicas más influyentes en la historia británica proporciona una validación moderna de su impacto histórico, convirtiéndola en una figura aún más atractiva para nuestro alumnado.
La historia multifacética de Anning es ideal para el aprendizaje interdisciplinar. Puede integrarse perfectamente en las lecciones de ciencias (centrándose en fósiles, evolución, geología e historia de la Tierra), clases de Historia (explorando la sociedad británica del siglo XIX y la Revolución Industrial) e incluso artes del lenguaje (a través de la escritura creativa, el análisis de textos históricos o el desarrollo de argumentos persuasivos). Su narrativa entrelaza naturalmente estas materias, demostrando que el descubrimiento científico no es una actividad aislada, sino que está profundamente arraigada en contextos sociales, económicos y culturales más amplios.
No obstante voy a centrarme en el uso que le he dado, personalmente, dentro de la asignatura de Biología y Geología de 1ºESO.
La historia de Mary Anning demuestra poderosamente los valores de la perseverancia, la resiliencia, la curiosidad intelectual y el coraje para cuestionar las ideas establecidas.
Uso práctico en el aula: lectura voluntaria y realización de trabajo mediante guion.
Personalmente, he utilizado este cómic en el aula, dentro de la promoción de la lectura, como actividad voluntaria para subir nota.
Hay que tomar varias consideraciones previas:
- El precio: como suele ocurrir con esta clase de cómics puede llegar a ser algo limitante para parte de nuestro alumnado. Por ello, se propone la compra de al menos tres ejemplares, tanto por parte del Departamento o por parte de la Biblioteca del centro, poniéndolas a disposición del alumnado en préstamo.
- El tiempo: generalmente, y debido al punto anterior, hay que dar tiempo para que nuestro alumnado de 1ºESO disponga de tiempo suficiente para tomarlo en préstamo, leerlo y trabajar con él. Por ello, se propone como una lectura trimestral.
- La extensión: al tratarse de un cómic, poco extenso, permite que el alumnado trabaje con el cómic en préstamo en poco tiempo, de manera que este quede libre para otro alumno y así poder dar cobertura a una clase con una ratio en torno a los 27 alumnos.
- El lenguaje: el propio lenguaje secuencial del cómic, y la narración en forma de diálogos por parte de los protagonistas, permite que el alumnado que no se encuentra muy familiarizado con la lectura, encuentre un aliciente para seguir leyendo hasta el final. La comprensión lectora se favorece gracias al formato narrativo y visual.
- La temática: encaja a la perfección con el bloque de contenidos geológicos que se incluye en el currículo oficial para la asignatura de Biología y Geología de 1ºESO. Permite la profundización en la parte referida a fósiles, que normalmente suele quedar en un segundo plano en lo que respecta al tratamiento que suele darse a minerales y rocas. Perfecto para ampliar conocimientos y generar interés.
- Perspectiva de género: la historia de Anning es perfecta para hablar sobre ciencia, desde una perspectiva feminista, en el aula.
- Impulso de otras actividades relacionadas: puede dar pie a la realización de otras actividades más prácticas, como la creación de fósiles con arcilla y escayola en el laboratorio, la elaboración de pósters de geólogas o actividades de ilustración científica en colaboración con el Departamento de Dibujo.
No obstante, para ponértelo aún más fácil, te he incluido este guion de lectura totalmente editable, que podrás imprimir o modificar a tu antojo.
En este caso la ficha está editada con la fuente tipográfica Atkinson Hyperlegible, del Instituto Braille. Confiere una alta visibilidad y favorece la lectura por parte de nuestros alumnos. La puedes descargar e instalar, de manera totalmente gratuita, en este enlace.
Como recomendación final, comentarte que en el caso de trabajar con esta lectura con carácter obligatorio, sería fundamental facilitar debates en el aula sobre los prejuicios sociales y de género a los que se enfrentó Mary Anning. Esto anima a nuestras alumnas a pensar críticamente sobre las injusticias históricas, la evolución de las instituciones científicas y los problemas contemporáneos de equidad e inclusión en los campos STEAM. Enseñar que el talento científico, la curiosidad intelectual y las contribuciones significativas no están limitados por la educación formal, el estatus social o el género. Esto fomenta una comprensión más inclusiva y diversa de quién puede participar y avanzar en la ciencia.
La historia de Mary Anning demuestra poderosamente los valores de la perseverancia, la resiliencia, la curiosidad intelectual y el coraje para cuestionar las ideas establecidas. Al alentar a nuestros alumnos a analizar relatos históricos, incluidos aquellos que inicialmente tergiversan u omiten las contribuciones de Anning, podemos hacer que desarrollen habilidades cruciales de pensamiento crítico, aprendiendo a cuestionar las narrativas, identificar sesgos (género, clase) y participar activamente en la reconstrucción de una comprensión más precisa y justa del pasado.
Ya me contaréis qué tal os ha ido trabajando con este fantástico cómic.
Unas cuantas referencias
Aquí las referencias utilizadas por el autor de cómic.
LIBROS:
- THE FOSSIL WOMAN A Life of Mary Anning by Tom Sharpe | Dovecote Press
- PRESIDENTIAL ADDRESS Mary Anning (1799-1847) of Lyme; ‘the greatest fossilist the world ever knew’ HUGH TORRENS*
- JURASSIC MARY Patricia Pierce (Sutton publishing , 2006)
- CURIOUS BONES, Thomas W. Goodhue
- The Dragon Seekers: How An Extraordinary Circle Of Fossilists Discovered The Dinosaurs And Paved The Way For Darwin. Christopher McGowan
- LAS HUELLAS DE LA VIDA, Tracy Chevalier (Novela)
PODCAST:
Biografía en abierto del Podcast «El abrazo del oso». Realizada por Adrián González (Profesor de Biología y Geología)
VÍDEO Y FICHAS UNIVERSIDAD DE NAVARRA:
Profesor de Educación Secundaria y Bachillerato. Ambientólogo y Docente de Cambio Climático acreditado por Naciones Unidas #ClimateChangeTeacher.
Creador del proyecto Aula Pública.
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