
¡Vamos a salvar el mundo!
- publicado por Javier Castillo
- Categorías Blog, medioambiente, Novela Gráfica, Recursos didácticos
- Fecha 21 de septiembre de 2025
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- Etiquetas #CómicsconHistoria, Novela gráfica, ODS, Pedro Cifuentes
| Edición nacional: Penguin libros – Plan B. 2021 |
| Guion: Pedro Cifuentes Bellés |
| Dibujo: Pedro Cifuentes Bellés |
| Color: Pedro Cifuentes Bellés |
| Formato: Tapa dura, color. |
| ISBN: B – 9788418051012 Precio: 15.11€ |
Vamos a sembrar el futuro
Durante este siglo estamos asistiendo a una serie de cambios profundos, desafíos globales de una complejidad sin precedentes: el Cambio Climático, la crisis de biodiversidad, la escasez de los recursos naturales, entre los que se encuentra el agua limpia y potable así como la acidificación de los océanos. Por otro lado, las cada vez más frecuentes crisis económicas y guerras con implicaciones internacionales, la aparición de nuevos totalitarismos, la polarización de nuestras sociedades impulsadas por un incorrecto uso de las nuevas tecnologías, el aumento de los problemas en salud mental, el aumento de la desigualdad con personas que concentran más riqueza que el PIB de algunos países, la aparición y consolidación de negacionismos variopintos y la normalización de los discursos de odio. No parece poca cosa, la verdad.
Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) emergen como una hoja de ruta universal, adoptada por las Naciones Unidas en 2015, que propone un compromiso global para construir un mundo más justo, equitativo y sostenible para el año 2030.
Ante este panorama, la comunidad internacional ha reconocido la imperante necesidad de un cambio de rumbo en el modelo de desarrollo. En este contexto, los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) emergen como una hoja de ruta universal, adoptada por las Naciones Unidas en 2015, que propone un compromiso global para construir un mundo más justo, equitativo y sostenible para el año 2030. Estos objetivos representan un «plan maestro para conseguir un futuro sostenible para todos y todas», y la educación se posiciona como la herramienta fundamental para su consecución.
Seguro que estás de acuerdo conmigo en que la educación es «la clave» que nos permitirá alcanzar muchos de los ODS, empoderando a las futuras generaciones para comprender y abordar estos retos, por ello, herramientas como este volumen de Pedro Cifuentes “¡Vaya siglo nos espera! Instrucciones para salvar el mundo” son tan preciadas para nosotros, ya que facilita la comprensión de la necesidad, la importancia y el alcance de esos objetivos por parte de nuestras alumnas y alumnos.
Antes de entrar en harina y comentarte por qué deberías trabajar en tu aula con esta obra maestra, pongamos un poco de contexto histórico a todo esto de los ODS, para no perdernos nada.
Los ODS: Un compromiso global con raíces históricas
Haciendo una breve revisión histórica, la trayectoria de los Objetivos de Desarrollo Sostenible es el resultado de un prolongado diálogo global que, con más o menos éxito, ha puesto sobre la mesa el debate acerca del futuro de nuestro planeta y sus habitantes. Su origen se remonta a 1992, cuando las Naciones Unidas convocaron la Conferencia sobre Medio Ambiente y Desarrollo en Río de Janeiro (Conferencia de Río). Este evento marcó el inicio de las discusiones internacionales sobre el medio ambiente y el desarrollo para el siglo venidero, reconociendo por primera vez la insostenibilidad del modelo de progreso existente y el deterioro planetario. Dos acuerdos no vinculantes, que seguro te resultan familiares, surgieron de esta Conferencia. Una de ellas fue la Declaración de Río y la famosa “Carta de la Tierra” con la que seguro has trabajado ya en clase. La otra fue la Agenda 21. En ellas los países firmantes se comprometieron a colaborar, bajo el marco del Desarrollo Sostenible, para encontrar soluciones a los problemas que ya rondaban por entonces a la humanidad.
Se firmó la llamada Declaración del Milenio, esta recogía un plan de acción concreto para alcanzar los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), que habrían de alcanzarse en 2015
Sin embargo, el mundo tuvo que esperar hasta el año 2000, momento en el que se celebró la Cumbre del Milenio en Nueva York. En dicha cumbre, una vez más, los países firmantes se comprometieron a aplicar una serie de medidas para paliar construir un mundo más seguro. Se firmó la llamada Declaración del Milenio, esta recogía un plan de acción concreto para alcanzar los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), que habrían de alcanzarse en 2015. Estos objetivos fueron los precursores de los ODS. Si bien los ODM lograron avances significativos en la reducción de la pobreza, la mejora del acceso a vacunas y la escolarización de millones de niñas, se reconocieron como limitados y «cortos», principalmente enfocados en los países en desarrollo. La experiencia con los ODM puso de manifiesto que las problemáticas globales, como la pobreza, la degradación ambiental y las desigualdades, no son fenómenos aislados, sino que están profundamente interconectados. Por lo tanto, las soluciones también debían ser integradas y universales. Los ODS, en contraste, son «más amplios», de aplicación universal y abarcan una gama más extensa de temas, incluyendo el cambio climático, la desigualdad y la paz. Esta ampliación del alcance refleja una comprensión más profunda de la interconexión de los desafíos globales y la necesidad de soluciones holísticas.
La iniciativa para los ODS surgió de un «cansancio colectivo» ante un modelo de desarrollo que no funcionaba, basado en la idea que una explotación incontrolada podía favorecer la obtención de un crecimiento económico sin límite, pingües beneficios que, por otra parte, se distribuirían de forma desigual entre los seres humanos. A raíz de la caída de la antigua Unión Soviética, la Escuela de Chicago tuvo el campo abierto para extender la doctrina neoliberal a lo largo y ancho del planeta, durante la década de los noventa y la primera década de los 2000, intervalo en el que se desarrollaría con mayor intensidad el fenómeno de la globalización. Sin embargo, este periodo de bonanza no llegaría a concluir de manera exitosa, diversas costuras del modelo empezaron a saltar, iniciándose la época de declive con la crisis económica fruto de la caída de Lehman Brothers, como seguro recordarás.
Estos acontecimientos influyeron en el impulso de la necesidad de un cambio de dirección a partir de 2012. El año clave fue 2015, cuando una cumbre histórica en la sede de la ONU en Nueva York aprobó oficialmente la Agenda 2030 junto con sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible. Este acuerdo fue firmado por 193 países, un compromiso verdaderamente global. Como expresó Ban Ki-moon, los ODS son «nuestra promesa a los pueblos del mundo», la intención de construir un futuro más justo, verde y equitativo.
Como expresó Ban Ki-moon, los ODS son «nuestra promesa a los pueblos del mundo», la intención de construir un futuro más justo, verde y equitativo.
La definición misma de «desarrollo» ha experimentado una transformación fundamental. Ya no se concibe únicamente como crecimiento económico, sino como un proceso que debe ser «humano, justo y sostenible». Esta visión integradora, que incluye conceptos como la justicia social, la gestión ambiental y el bienestar humano, es la base de los ODS. Estos 17 objetivos buscan erradicar la pobreza, proteger el planeta y garantizar el bienestar para todos, incluyendo metas específicas sobre educación, salud, igualdad, agua limpia, energía, acción climática, empleo, justicia y alianzas globales. Son el «plan maestro para conseguir un futuro sostenible para todos y todas».
Aunque los ODS constituyen una agenda global, su implementación efectiva depende de la acción a nivel nacional y local. Muchos países, incluida España, han adaptado estos objetivos a sus propias realidades, reconociendo que «la acción empieza en cada país, en cada comunidad». La historia de los ODS subraya que el cambio requiere «voluntad, compromiso y sobre todo, participación» de gobiernos, organismos internacionales y, crucialmente, de cada individuo.
¿Qué está ocurriendo con los ODS?
Actualmente, el cumplimiento de los ODS se encuentra en una encrucijada. El agravamiento de problemas de diversa índole, asociados a un modelo de producción y consumo insostenible, que apenas ha cambiado, está afectando de manera notoria al grado de cumplimiento de estos objetivos y por tanto, el bienestar humano y la protección del medio ambiente está en juego.
- El cambio climático: el empeoramiento de los parámetros climáticos está afectando al mundo entero, especialmente a las poblaciones más vulnerables que viven en los países menos desarrollados. Todo ello afecta a la seguridad alimentaria y a la disponibilidad de agua potable, así como a la salud humana y a la estabilidad social y política, produciendo migraciones climáticas y guerras. También afecta de manera directa a la salud humana por aumento de las olas de calor y por favorecer la dispersión de enfermedades tropicales a zonas templadas.
- Agotamiento de los recursos no renovables: especialmente en lo que respecta a materiales necesarios para el desarrollo tecnológico, la desigual distribución de los mismos, todo ello en un marco de extractivismo incontrolado, está generando conflictos en un mundo que, internacionalmente, se está volviendo más complejo e impredecible. Los conflictos más recientes, como el de Ucrania, marcan en la agenda política “vías para la paz” que incluyen el reparto de las “tierras raras” del país entre los países implicados en él. Las guerras comerciales y la imposición arancelaria, como la presenciada entre Estados Unidos y el resto del mundo, imponen una agenda en la que la máxima es el “sálvese quien pueda”, algo que tristemente presenciamos durante la Pandemia de Covid19.
Si tomamos en consideración estos dos escollos para el desarrollismo insostenible, tenemos en la actualidad varias consecuencias directas en nuestra sociedad, las cuales listaré aquí a fin de no extenderme demasiado:
- Aumento de la desigualdad en la sociedad y entre países.
- Aparición de nuevos conflictos bélicos, a veces asociados con potencias nucleares, avivando la llama de una nueva “guerra fría” no tan fría.
- Tensiones de ámbito comercial y económico entre países.
- Crisis en todos los ámbitos medio ambientales: biosfera, atmósfera, hidrosfera y geosfera.
Estas consecuencias, que aisladamente son difíciles de analizar y conjuntamente suponen un galimatías que, hoy en día, nadie ha sido capaz de resolver satisfactoriamente, está llevando a un hecho muy simple y sencillo de resumir, me explico.
Mi buen y gran filósofo de confianza en estas cuestiones, David Pastor Vico, del que ya te hablé anteriormente en este blog lo resume en la “pérdida de confianza” entre las personas, o el descenso del parámetro de “confianza interpersonal”, lo cual lleva en que “nadie confíe en nadie” y eso, para una especie como la nuestra, cuyo desarrollo se cimentó sobre la colaboración y confianza mutuas, supone un grave problema que solo la educación puede prevenir y tratar.
¿Cómo abordamos los ODS en el aula?
La educación es, sin lugar a duda, la clave para alcanzar muchos de los ODS. La enseñanza de los ODS nos permite fomentar el pensamiento crítico desde edades tempranas, capacitando a nuestro alumnado para analizar problemas, cuestionar y tomar decisiones informadas. Este enfoque va más allá de la simple adquisición de conocimientos; busca cultivar la capacidad de análisis frente a problemas reales y una visión del mundo interconectada y crítica.
Además, la denominada educación ecosocial desarrolla habilidades esenciales como la resolución de problemas, la comunicación y la colaboración, fundamentales para abordar los desafíos globales. Inculca valores vitales como el respeto por la naturaleza, la solidaridad con las poblaciones vulnerables, la justicia social, la equidad y la responsabilidad individual frente a lo colectivo. Al conectar lo que se aprende con el mundo real, los ODS promueven la participación activa en la comunidad y estimulan la creatividad para resolver problemas locales y globales. La visión de la UNESCO enfatiza que la educación debe contribuir a una nueva visión de desarrollo sostenible, que abarque todos los aspectos necesarios para una vida plena, no solo el cuidado del entorno.
La transformación de los estudiantes en ciudadanos responsables y activos es el verdadero impacto de esta educación. Si bien las políticas establecen qué y por qué se deben integrar los ODS, el éxito reside en cómo podemos abordar este mandato en un imperativo pedagógico. Esto implica ir más allá de una implementación superficial para realmente integrar los valores y habilidades de los ODS en el desarrollo integral de nuestras alumnas y alumnos. Para medir el impacto, la evaluación que llevemos a cabo debe ir más allá de las calificaciones académicas, observando los cambios en las actitudes, la mejora de la convivencia y el nivel de compromiso de nuestros estudiantes.
La enseñanza de los ODS nos permite fomentar el pensamiento crítico desde edades tempranas, capacitando a nuestro alumnado para analizar problemas, cuestionar y tomar decisiones informadas.
El marco legal: Los ODS en el currículo español y europeo
La integración de los ODS en el sistema educativo español no es una opción, sino una obligación respaldada por un sólido marco legal. La Ley Orgánica 3/2020 (LOMLOE) aunque no establece la obligatoriedad de implementar los ODS en todas las etapas y asignaturas de la educación reglada en España, sí señala en su preámbulo que se «reconoce la importancia de atender al desarrollo sostenible de acuerdo con lo establecido en la Agenda 2030», marcando un hito al hacer visible la educación para la sostenibilidad en el currículo escolar. También señala en el artículo 1 que «La educación para la transición ecológica con criterios de justicia social como contribución a la sostenibilidad ambiental, social y económica».
La coherencia y colaboración entre las directrices de organismos internacionales como la UNESCO y la UE, las leyes nacionales como la LOMLOE y los decretos autonómicos, son fundamentales para que las ambiciones globales se traduzcan en prácticas pedagógicas efectivas y contextualizadas a nivel de aula.
Rompiendo barreras: el cómic y la novela gráfica como invitación a la lectura
El cómic, a menudo subestimado en el ámbito académico, posee un valor didáctico excepcional que lo convierte en una herramienta poderosa para el aula moderna. Su formato único, que combina narración visual y textual, ofrece múltiples beneficios para el desarrollo de competencias clave en nuestro alumnado.
¿Has probado alguna vez a utilizar un cómic en tu aula? Los cómics son extraordinariamente efectivos para fomentar el hábito lector, especialmente en lectores reticentes o principiantes.
Ofrecen una entrada ágil, divertida, atractiva y visual al mundo de las narrativas.
- Pueden generar una confianza significativa en los primeros lectores, facilitando la transición de libros ilustrados a formas narrativas más extensas.
- Es crucial abordar y desafiar los «prejuicios» comunes contra los cómics, ya que estos pueden llevar a su exclusión del discurso académico y del aula, a pesar de sus beneficios comprobados.
- Al ser un medio popular y accesible, el cómic puede difuminar las líneas entre las prácticas de alfabetización cotidianas y las académicas, haciendo que la lectura sea percibida como un acto placentero y libre, en lugar de una obligación ligada únicamente a obras con densos bloques de texto. Este enfoque valida diversas formas de alfabetización y motiva intrínsecamente el aprendizaje.
“Vaya Siglo Nos Espera: Instrucciones para salvar el mundo”: Un cómic para entender los ODS
“Vaya Siglo Nos Espera” de Pedro Cifuentes, se presenta como una obra gráfica con un potencial considerable para la enseñanza de los Objetivos de Desarrollo Sostenible a estudiantes de 1º de la ESO. Su formato visual y narrativo lo convierte en una herramienta idónea para abordar temáticas complejas de manera accesible y atractiva, aprovechando los beneficios generales del cómic en el aula.
Este cómic, en concreto, presenta una serie de características que marcan la idoneidad de su utilización en nuestras aulas. Vamos a ver algunas de ellas a continuación.
El autor: Pedro Cifuentes
Ah, ¿Qué todavía no conoces a Pedro Cifuentes? Déjame que te aclare quién es el autor de esta obra de arte.
Nacido en Valencia, Pedro Cifuentes es profesor de Ciencias Sociales en ESO desde 2008, y miembro del Comité Coordinador de la Red de Docentes para el Desarrollo. Como pionero en el uso de cómic en el aula ha recibido varios premios como el Premio Nacional de Educación para el Desarrollo (2010), el Premio Materiales Didácticos Comunitat Valenciana (2011), el Premio al Profesor Destacado de la Generalitat Valenciana (2019) y el Premio Cope Castellón de Educación (2020).
Tiene varias publicaciones en su haber, entre los cuales destaca la que tenemos entre manos y otras de carácter histórico como la serie de “Historia del arte en cómic” o la reciente “Prehistoria en la península ibérica”. También es destacable su maestría en el arte del sketching y Visual Thinking, ejemplos que me sirvieron de inspiración para empezar a hacer algo parecido en mi aula. o ludificación en el aula. No sé si ahora aprecias la considerable ventaja de que Pedro Cifuentes sea el autor de este cómic.
Ya te hablamos de algunas de sus obras como «Historia del arte en cómic: «La Edad Media» y «El mundo clásico«.
¡Profe! Otra vez los ODS, qué rollo. Mejor cuéntanos una historia.
Como he mencionado anteriormente, la didáctica de los ODS pasa por un enfoque transversal, lo que consigue que sean mencionados en muchas asignaturas. Habitualmente, y es uno de los inconvenientes que aún no hemos podido solucionar convenientemente, las enseñanzas relativas al medio ambiente contienen multitud de datos, muchísimas estadísticas y una larga pila de gráficos de todos tipos y colores, lo cual llega a abrumar a un alumnado no demasiado preparado para la asimilación e interiorización de tanto concepto. Aquí es donde entra la verdadera utilidad de esta obra.
“Vaya siglo nos espera” nos presenta otro enfoque, nos presenta una historia, una narrativa con personajes que, por cierto, son el puro reflejo de nuestro alumnado, lo que ayuda a que ellas y ellos se sientan identificados. Hay conceptos, como la esperanza e ideas, como la de nuestro planeta, que también se encuentran representados en los personajes de la trama, los cuales irán recorriendo el camino de un viaje extraordinario que les irá desvelando la historia y la importancia de estos ODS.
Contar una historia, como la que Cifuentes cuenta en su obra, es fundamental para que nuestro alumnado se sienta “atrapado” por lo que allí se dice. Tal y como expone Yuval Noah Harari en su reciente obra “Nexus”, el uso de la ficción ha llevado a que el ser humano sea capaz de colaborar y de avanzar, al crear narrativas o ficciones que representen una realidad intersubjetiva. Esta historia no solo está redactada de forma magistral por Cifuentes, sino que ayuda a crear un sentimiento de comunidad por parte del lector, al presentar la urgencia de los ODS como meta para salvar el mundo. Coloca al lector en una encrucijada, otorgando el protagonismo de convertirse en un agente de cambio y tomar partido por la noble labor de salvar al mundo. Además logra revivir las aguas de conceptos olvidados, como la importancia de la colectividad, sobre el yo individualista, como verdadero héroe de la historia.
Contar una historia, como la que Cifuentes cuenta en su obra, es fundamental para que nuestro alumnado se sienta “atrapado” por lo que allí se dice.
¿Qué te vas a encontrar en este cómic?
Llega el momento de desglosar las secciones de este cómic y ver su enfoque pedagógico. Veámoslas pues:
- Nada más abrir el cómic se dispone a plena doble página una infografía con los 17 ODS. Pueden servir de guía rápida para trabajar con el cómic en clase y servir como un excelente punto de partida para suscitar debates sobre los desafíos globales y la urgencia de la acción
- Prólogo: tiene un fantástico prólogo de Marta Pedrajas, Filósofa y Economista, en el que se expone el contexto de la obra en cuatro páginas. Ideal para trabajar la competencia lectora y algo de vocabulario específico sobre el tema.
- Primera parte “El estado del mundo”: en esta sección se hace una introducción de los personajes, que ayuda a que el alumnado se sienta identificado. Después, se relatan de una manera sencilla algunos de los grandes impactos y catástrofes ambientales que ha sufrido nuestro planeta. Ideal para trabajar sobre el concepto de “Impacto ambiental”.
- Segunda parte “Duelos y quebrantos”: se introduce el concepto de La Organización de Naciones Unidas. Posteriormente se hace una introducción de los temas sociales y ambientales tratados en dicha organización. De una manera muy inteligente, se aprovecha la narrativa para introducir conceptos filosóficos que nos servirán para enfocar la didáctica de los ODS desde una óptica más humanista.
- Tercera parte “El momento es ahora”: siguiendo con la vía humanista, continúan las referencias a la filosofía y a la antropología, desde un enfoque muy sencillo y asequible al lector, para después pasar a la “llamada a la acción”. Se presentan y explican los ODS de una manera más desarrollada, enlazándolos como vía para solucionar los problemas vistos anteriormente.
Un aspecto muy positivo que me ha encantado, y seguro hace las delicias de mis queridos compañeros de Geografía e Historia, es que Cifuentes se vale de sus conocimientos sobre Historia del Arte, para introducir situaciones en las que se analizan determinados conceptos y eventos históricos a través de diferentes obras de arte. Un punto a su favor si queremos introducir alguna actividad para trabajar la competencia artística de nuestras alumnas y alumnos.
La obra de Cifuentes tiene la capacidad de funcionar como un «motor de empatía» para las cuestiones globales. La importancia pedagógica de los ODS radica en el desarrollo de la «empatía y la conciencia social». Este cómic, con su combinación de narración visual, desarrollo de personajes y expresión emocional a través del arte, está en una posición única para humanizar, como ya he remarcado anteriormente, problemas globales abstractos. Al presentar personajes con los que nuestro alumnado puede sentirse identificado, “Vaya Siglo Nos Espera” puede permitir una conexión emocional más profunda con problemas como la pobreza, el cambio climático o la desigualdad, trascendiendo la mera comprensión de datos objetivos. Este compromiso emocional es un potente motor para la motivación y la acción, algo tan necesario para el aprendizaje como respirar aire, tal y como enfatiza Francisco Mora en su obra “Neuroeducación”.
Además, el cómic puede ayudar a cerrar la brecha entre el «saber» y el «hacer». Los ODS se describen explícitamente como «una llamada a la acción» que motivan a que nuestras alumnas y alumnos asuman un papel activo en la solución de los problemas». El formato narrativo hace que la abstracta «llamada a la acción» sea más concreta y alcanzable para los jóvenes, demostrando que las elecciones individuales pueden tener un impacto colectivo.
“Vaya Siglo Nos Espera” puede permitir una conexión emocional más profunda con problemas como la pobreza, el cambio climático o la desigualdad, trascendiendo la mera comprensión de datos objetivos.
Propuesta personal: guion de lectura voluntaria.
Este cómic me ha parecido un recurso muy valioso a la hora de tratar de fomentar la lectura en mi alumnado de 1ºESO. Por ello, decidí crear un guion de lectura voluntaria que pongo a vuestra disposición, como siempre, en su formato PDF y en su versión editable.
En este caso la ficha está editada con la fuente Atkinson Hyperlegible, del Instituto Braille. Confiere una alta visibilidad y favorece la lectura por parte de nuestros alumnos. La puedes descargar e instalar, de manera totalmente gratuita, en este enlace.
Pues eso es todo, de momento. Pronto tendrás más recursos en formato cómic para trabajar los ODS, te lo prometo.
Solo me queda dar las gracias a Pedro, por dedicarme el cómic, pero sobre todo, por dedicárselo a uno de mis alumnos que tras leerlo acudió con ilusión a una sesión de firmas suya. Un abrazo y hasta la próxima.
Etiqueta:#CómicsconHistoria, Novela gráfica, ODS, Pedro Cifuentes
Profesor de Educación Secundaria y Bachillerato. Ambientólogo y Docente de Cambio Climático acreditado por Naciones Unidas #ClimateChangeTeacher.
Creador del proyecto Aula Pública.
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